La madre de Osama bin Laden, Alia Ghanem, habló por primera vez después de 17 años del día en el que se produjo el atentado de las Torres Gemelas.
El Gobierno saudita autorizó a The Guardian a entrevistarla en la mansión en la que vive con su esposo y con algunos de los hermanos de Bin Laden, en la ciudad de Jeddah, según informó Infobae.
Ghanem tiene 75 años y recuerda cómo fue la infancia de su hijo. En las imágenes difundidas por el periódico británico The Guardian, puede verse una foto exhibida en el centro de la sala.
Según detalló, el líder de Al Qaeda era un muy buen chico y la quería mucho. Aseguró que era tímido y retraído.
"Era muy bueno, hasta que conoció algunas personas que le lavaron el cerebro. Puede decirse que era un culto", sostuvo y agregó: "la gente de la universidad lo cambió. Se volvió un hombre diferente".
Según expresó su mamá, Osama cambió a los 20 años, cuando ingresó a la Universidad Rey Abdulaziz, donde su figura a seguir Abdullah Azzam, miembro de la Hermandad Musulmana.
"Nunca se me cruzó por la mente", respondió Ghanem cuando le preguntaron si imaginaba que podía terminar siendo un terrorista. "Estábamos extremadamente molestos cuando nos enteramos. Nunca quise que pasara nada de esto. ¿Por qué desperdiciaría su vida de esa manera?", se preguntó.
La última vez que su mamá vio a bin Laden fue en 1999, en su refugio ubicado en las afueras de Kandahar, en Afganistán.
"Era un lugar cercano al aeropuerto que le habían sacado a los rusos. Él estaba feliz de recibirnos. Cada día que estuvimos allí nos enseñó todo en el lugar. Mató a un animal y tuvimos un festín".
Otro de sus hijos que estaba presente, Ahmad, manifestó que su mamá es incapaz de ver con objetividad lo que hizo Osama bin Laden.
"Ya van a ser 17 años del 11-S y ella continúa con una actitud negadora respecto de Osama. Lo amaba mucho y se rehúsa a culparlo. En cambio, acusa a aquellos que lo rodeaban. Solo conoce el lado del niño bueno, el que veíamos todos. Nunca pudo conocer el lado yihadista", explicó Ahmad.
Bin Laden fue abatido en un operativo de fuerzas especiales estadounidenses el 2 de mayo de 2011. Estaba en su refugio de Abbottabad, Pakistán, donde pasó oculto y aislado los últimos años de su vida